El simbolismo de Magritte de vuelta en la capital

Han pasado 32 años desde que la Fundación March expuso las obras del artista en Madrid. Ahora es el Thyssen-Bornemisza quien las trae de vuelta.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
El arte de la conversación. René Magritte

René Magritte, artista belga perteneciente al movimiento artístico surrealista, es conocido por obras como El arte de la conversación o Los amantes. Fue uno de los impulsores del Surrealismo en su país de nacimiento, junto a otros como Camille Goemans y Paul Nougé.

Indagó y se interesó por otros movimientos tales como el futurismo y el cubismo, y más adelante combinó ambos en sus obras. La exposición que se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza se titula La máquina Magritte, nombre dado a causa de la repetición de las técnicas y los temas presentes en su pintura. La muestra está dividida en siete salas: (1) Los poderes del mago (2) Imagen y palabra (3) Figura y fondo (4) Cuadro y ventana (5) Rostro y máscara (6) Mimetismo y (7) Megalomanía.

1. Los poderes del mago

El artista puede crear todo lo que su ingenio le permita. La obra que inaugura la exposición es Tentativa de lo imposible (1928). En esta Magritte hace alusión al mito de Pigmalión, el escultor que da vida a Afrodita. Magritte combina lo real y lo irreal, pues él aparece en el cuadro pintando a su mujer como si se tratase de un producto de su imaginación.

2. Imagen y palabra

Texto e imagen no concuerdan. Algunas obras de esta sección están inspiradas por las cartillas escolares en las que aparece un objeto y debajo de este, el nombre correspondiente, aunque en este caso no coinciden. Entre las destacadas se encuentran La traición de las imágenes. Esto sigue sin ser una pipa y El durmiente temerario. Esta última va más allá de los objetos infantiles que aparecen en el cuadro ya que para muchos hace referencia al psicoanálisis de Freud. Magritte en cambio, descartó el simbolismo porque para conocer el misterio del mundo, se necesita estar despierto y no identificarse con objetos, ideas o pensamientos.

El durmiente temerario, René Magritte | Museo
Thyssen-Bornemisza

3. Figura y fondo

Cualquier figura encaja en cualquier fondo. Una obra destacada es La Anunciación, con referencias religiosas. En ella aparecen peones de ajedrez en grandes tamaños, y curiosamente, Magritte era amante del ajedrez. ¿Querría hacer una metáfora de lo que para él significaba este deporte?

4. Cuadro y ventana

El belga trata de distraer al espectador, haciéndole dudar entre si está viendo un cuadro o una ventana abierta que le transporta a un lugar concreto. Esta paradoja se puede observar en La vida secreta y en La llave de los campos. En esta última, un pájaro ha chocado contra una representación del paisaje que simulaba ser la realidad.

5. Rostro y máscara

El ser humano no tiene rostro, y a veces tampoco cuerpo. Magritte sustituye lo humano por lo material. El gran siglo, Sheherezade y El principio del placer son las más destacadas.

6. Mimetismo

Todos los seres se camuflan y cada uno se convierte en lo que piensa y en lo que lleva dentro. Cada uno es. La magia negra refleja ese mimetismo, en el que el cuerpo de la mujer no desaparece pero se funde con el color del cielo. Otra de las obras pertenecientes a este grupo es La firma en blanco, donde el autor hace una reconstrucción de la figura y el fondo.

La firma en blanco, René Magritte

7. Megalomanía

René Magritte se inspira en Alicia en el país de las maravillas, aumentando el tamaño de los objetos de tal forma que se adueñan de todo el espacio. Personas gigantes, hojas que simulan ser árboles y manzanas que son la obra completa. Sucede al revés en El arte de la conversación, puesto a que las personas son casi invisibles a la vista.

Todo lo que define a Magritte, desde lo deducible y lo irreal hasta los objetos que caracterizan su obra tales como el señor del bombín o la manzana. La exposición estará disponible hasta el 30 de enero, fecha en la cual se trasladará al Caixaforum de Barcelona.

También te puede interesar